La vie en Noëlle

3 dic. 2012

Sin título

A ti, pequeña mota de polvo del universo, prometo:

Cada segundo que exhales, estaré a tu lado. Cada vez que te rompas intentaré recuperar hasta el último ínfimo trocito que forma tu frágil cuerpo. Prometo y puedo prometer que te querré siempre, aunque no puedas ni mirarte al espejo. Quizás no seas la persona más bondadosa, ni la más fuerte... quizás eres demasiado consciente del suelo que pisas aunque pases horas hablando de volar. Pero aquí me tienes, un día más, recogiendo plumas para fabricarte unas alas. Aunque te caigas, y no siempre llegue a tiempo para cogerte, nunca pierdas el pensamiento de que algún día lo lograrás. Quizás eso es lo que hace que te ame, y a la vez te odie: eres ilusa, y a la par realista. Eres débil y desconfiada, pero intentas parecer fuerte. Siempre me sentiré fuerte a tu lado, siempre y cuando no me abandones.

Creías que si encerrabas tu corazón con un candado y tirabas la llave al mar... nadie se mojaría los pies ni siquiera por intentar encontrarla. Nunca fuiste consciente de que todo candado viene con más de una llave. Quizás va siendo hora de que, mientras termino de coserte las alas, esperes en la orilla a que la llave venga sola. Esa llave que nunca llegó a estar en el fondo del mar, simplemente estaba lejos de ti. Y mientras esperas, recuerda que nunca estarás sola, ni te sientas poco amada...

Porque siempre, siempre, te querré. Y con eso debería ser suficiente.

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