La vie en Noëlle

25 may. 2015

Una de "popets"



¡Saludos, terrícolas! Blogueo velozmente (vamos, blogueo de forma usual... me odio) aprovechando y exprimiendo los últimos minutos del Día del Orgullo Friki, que es hoy (no sé por qué... luego lo googleo), 25 de mayo. No sé vosotros pero yo desde hace unos años tengo la sensación, el regustillo, el *se chupa un dedo y señala al cielo para comprobar la dirección del viento* de que cada vez hay más FRIKIS. No sé si es porque antes se escondían en cuevas (pregunta retórica; lo hacían, lo hacíamos) o porque ahora está más "aceptado" con una edad más avanzadita, esquivando los abusones canis-chonis de la terrorífica época de secundaria. No sé, no sé nada, sólo sé que veo mucha más gente subir sus fotos por el Salón del Manga y similares (algo que yo he quemado tanto tanto durante tantos años que ya últimamente ni voy), gente que incluso no sabía que era "friki". También veo que hay hashtags en Twitter como lo del Día del Orgullo Friki, gracias a los cuales me entero de que ese día es hoy, y que está orgulloso y todo de serlo, el tío. Bueno, ¡pues mucho mejor así!

En estos pocos minutos orgullosos que me quedan os traigo una adquisición del Graf 2015 (Cómic de autor y edición independiente) que tenía muchas ganas de conseguir. De hecho, pedí que se me guardara un ejemplar pero no sé si mi amiguete Manel lo tenía muy en cuenta o no. A él le odio incluso más que a mí. Vendieron ya un montón en el Gutter Fest de hace unas semanas y en el Graf también se dieron a conocer un poquito más llenando nuestras cotidianas e insulsas vidas con pulpos e historias raras, breves, absurdas y que te sacan una sonrisilla. "Perfecto para hacer caca", tal y como lo publicitaron ellos. Os hablo de Pulpovisión, una "locura" que nace de un (¿buen?) amigo mío desde Bachiller y dos compañeros suyos de Ilustración, de la Llotja (sí, esa que quieren tirar abajo, hijos de ####). Varias veces me he cruzado con todo el grupo ilustrativo en sí pero igualmente no puedo evitar exhalar un gritito de fangirl al tener mi ejemplar de Pulpovisión firmado, ilustrado y dedicado. ¡Chúpate esa! ¡Una ración de "popets"!



Próximamente los encontraréis en Madrid. No sé dónde, hoy no sé nada, así que seguidles en Facebook y algún pulpo os informará. Y si os dejáis caer por su Tumblr encontraréis mil ideas absurdas para amenizar vuestro día a día.

Se me acaban los minutos orgullosos y concluyo con una frikada mía muy particular. Sí, me da hasta vergüenza admitirlo cuando sale esa palabra y un corrillo de gente empieza a despotricar contra ello: "es un tongo, es una chorrada, siempre van frikis, es un rollo, siempre ganan los mismos"... y yo, con mi boquita pequeña susurro: "pues a mí me gusta Eurovisión...". Sí, lo admito, soy friki Eurovisiva. Es algo que me gusta ver, porque una vez al año no hace daño. De hecho sólo veo la Final porque si me enamoro de una canción en las Semis y ésta no es elegida me puede dar algo a la patata. Soy fan de póster desde ese mágico 2006 en que Lordi les rompió el cu... mmm reventó toda Europa con un triunfo bru-tal. Desde entonces algunos ganadores me han parecido justos, otros no. Otros los he odiado a muerte (Alemania 2010, ¿really? ¿sabes lo que es afinar, guapa?; o peor aún, Azerbaijan 2011 con la tía operada y el tío con cara de Popy Fresco con una canción cursi ganando por encima del increíble Sognu de Francia), otros aún sin ganar me han conquistado el corazón (Grecia 2013, Alcohol is Free para siempre) e incluso algunos los tengo en mi obsoleto MP5. Desde ese fantástico Lordi no ha habido un ganador tan... perdón por la expresión, "rompeojetes" como Loreen en 2012 y su increíble e inolvidable Euphoria que lo ha petado, y lo sigue haciendo, y como puesta en escena aún me maravilla. ¿Veis lo friki que soy? Me he enrollado con este parrafote en menos de 2 minutos, cronometrado. Y concluyendo de verdad, el año pasado no pude verlo, muuuuy a mi pesar, por el dichoso Proyecto de Final de Grado, PERO este año no he faltado a mi cita y he disfrutado mucho, mucho, muchísimo de Italia (todos deberían cantar en su idioma, pero si es en italiano más todavía) que caaaasi lo consigue y por supuesto de la canción ganadora. Justa ganadora. Ganador. Los suecos SABEN lo que hacen. Saben como ganar. Saben darle a la tecla "Loreen" y casi repitiendo fórmula lo han vuelto a conseguir en una final emocionante donde pensaba que la sobreactuadísima Polina Gagarina (no es un insulto, es su nombre) de Rusia se llevaría el premio. Pero NO. JÁ. Ojete roto. De España me pronuncio poco porque en fin, aún no han descubierto la "tecla sueca". Que me envíen a mí el próximo año, lo flipan (de lo mal que lo haría).


Me despido disculpándome por las veces que he empleado la palabra ojete en esta entrada (es la influencia de Pulpovisión, leedlo y lo entenderéis) y con un caluroso abrazo friki. Estad orgullosos todos los días de ser quienes sois, no sólo hoy. Ojete.

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