La vie en Noëlle

13 dic. 2016

Primer día en Londres

Well hello! No, hoy no os saludo con un ¡hola, hola!... Inglaterra me ha cambiado (not really). Acabo de pasar unos días increíbles en Londres. Absolutamente increíbles. Como ya os comenté en la anterior entrada, Àlex (aka mi marido) y yo hemos hecho una bonita escapada inglesa aprovechando el puente de la Purísima.

Del 4 al 8 de diciembre vivimos millones de aventuras; tuvimos un clima estupendo (¡ni un día de lluvia!), recorrimos una media de 10 kilómetros al día, comimos muy malamente (obvio, no es España), vi muchas ardillas y grité cada una de las veces que me encontraba con una, nos compramos un montón de caprichos y sobre todo hice mil fotos. Literalmente mil. De esas mil he sacado en limpio 349 (fotos de iPhone incluidas). De esas 349 habréis visto alguna que otra en mis redes sociales - Twitter, Instagram - pero el plato gordo os lo serviré en cómodas raciones en los próximos días sólo aquí, en mi pequeño rincón.

Hoy empezamos con el primer día en Londres: 4 de diciembre de 2016



El avión despegaba a las 9 de la mañana así que la alarma sonó a las 05:15. Debía tener tiempo para todo: sufrir un ataque de ansiedad al pensar en el avión, ducharme entre temblores, desayunar un vaso de agua, volver a sufrir un ataque de ansiedad, cerrar la maleta, ir hacia el aeropuerto, facturar maleta, esperar... y finalmente vivir el momento del despegue como una valiente.

Era la quinta vez que me subía a un avión pero las fobias son muy puñeteras. En mi caso es una mezcla de fobia heredada de mi abuela y de mi padre sumada a mi vértigo descomunal. Aún así quería viajar y quiero seguir viajando. Me da miedo volar pero me da más miedo perderme cosas por culpa del miedo. Por desgracia nos tocó en la cola y lo pasé especialmente mal durante el despegue y los minutos posteriores.



Pero el cielo era azul y bonito. El vuelo fue tranquilo, sin altercados. Incluso los bebés que habían dado el coñazo antes del despegue se mantuvieron en calma. Me aferré al WiFi del avión y cuando quise darme cuenta ya estábamos aterrizando. Me inflé de orgullo... y de hambre. Al llegar a Gatwick siguió la "perfección": nuestra maleta salió de las primeras y el bus hacia Londres llegó a la par que nosotros.

Siempre es un poco tedioso llegar hasta el hotel/apartamento con las maletas, el madrugón del aeropuerto, la hora y media de bus y el estrés de ir cargado de cosas en el metro. Pero también superamos ese pequeño trance y el apartamento resultó ser tan bonito y acogedor como en las fotos.




Estábamos al lado de Bayswater con una calle larguísima llena de pequeñas franquicias fast food y souvenirs. Nada más dejar las maletas fuimos a comer al Subway un bocata que no defraudó en absoluto... aunque era el triple de picante que en nuestro país. Después descubrimos una Granier en esa misma calle. ¡Una Granier! (cafetería de aquí) ¡Con un camarero español incluido! Nos pedimos un café latte bien grande para llevar y recorrimos la zona para situarnos. Àlex se enamoró de los cafés para llevar y los paseos así que en los próximos días se instauró esta rutina.

Con el café terminado ya había anochecido por completo... aunque sólo eran las 16:30 de la tarde. Cogimos nuestras prácticas Travel Card, la Canon (llena de ilusión por vivir su primer viaje) y nos fuimos a Westminster.



Nada más salir del metro nos empequeñeció la imponente imagen iluminada del Big Ben. ¡Era tan grande! ¡Y tan bonito! Le hice mil fotos. Fuimos hasta la Abadía de Westminster. Le hice mil fotos más al Big Ben. Cruzamos el Támesis para ir hacia el London Eye. Me morí de lo bonito que era todo iluminado. Foto, foto, foto.








Al lado del London Eye encontramos una tienda/cafetería sobre Shrek (saga que me encanta) y un montón de españoles. Persona que se cruzaba por al lado... persona que hablaba español. Eramos un montón de turistas españoles partiendo la pana en Londres. También encontramos varias ferias navideñas con venta de árboles y, cuidado los susceptibles a las nauseas, servían VINO CALIENTE. Eeew! Además no olía muy bien precisamente, era vino Don Simon de tetrabrik como mucho. Asquerosito.










Pero las vistas, las luces y el ambiente navideño eran inmejorables. Seguimos caminando y llegamos hasta Trafalgar Square. Me chiflaron sus semáforos.








Y un poco más arriba conseguimos llegar (por primera vez, pero no la última) hasta Piccadilly Circus. Por el camino nos enamoramos de varias tiendas que conquistaríamos más tarde. En aquel momento el cansancio ya hacía mella y la cegadora luz del centro de Londres era todo lo que necesitábamos para estar en una nube.








Volvimos al apartamento no sin antes comprar los noodles con mejor packaging y peor sabor que existen. Estaban asquerosos, Àlex tuvo que comerse uno y medio. Eran básicamente perejil con agua de grifo y pasta. Yo me aferré a los Choco Krispis que iban a ser nuestro desayuno los próximo días (una caja entera por dos libras es lo más práctico cuando estás de viaje low cost).




Ah, y hacía frío, por supuesto. Cero grados cuando llegamos por la mañana. Aún así era bastante soportable (y tuvimos la gran suerte de tener unos días maravillosos). Me llevé mi pijama de conejo de cuerpo entero que es como estar envuelta en una gran y mullidita manta así que... ¡todo perfecto!



Y así vivimos el primer día en Londres. ¡Estad atentos para más!

Spoiler alert: British Museum, Kensington Gardens, Harrods, Tower of London... ¡y más!

5 comentarios :

  1. Ayyyyyy! Me hace mucha ilusión leer que va a haber más de una entrada sobre Londres.
    Yo fui también hace años con mis amigas (mi primer viaje fuera de España sin mis padres, todas jóvenes e inocentes) y fue alucinante! Y verlo todo otra vez... me hace mucha mucha ilusión! (esto es como cada vez que veo Notting hill y me emocionó porque "yo estuve alli" jajajajaja)
    Las fotos me gustan mucho pero sobretodo tu entusiasmo ^^

    Y el apartamento me parece una monada!!
    Espero la próxima con impaciencia!

    Ps. Siento lo de los noodles >.<

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  2. Si te digo que ayer estaba actualizando como loca para ver esta entrada... xD
    Me han encantado las fotos, he estado varias veces en londres pero nunca en navidad y la verdad es que cambia muchísimo verlo así que como lo vi yo. Con un poco de suerte vuelvo con mi madre y mi abuela pronto, y aunque no tenga las luces espero pasarlo tan bien como tu (aunque sin ataques de ansiedad de por medio... esos no me gustan >.< y me alegro que lograras superarlos bien)
    ¡Espero con ansias tus próximas entradas!
    ¡Un besín!

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  3. ¡Qué bonito todo! Nunca he estado en Londres y la verdad es que es una ciudad que me llama mucho la atención (de hecho, ahora mismo podría estar en Londres y la economía no me lo permite *snuff*) y tus fotografías son preciosas. Me encanta vuestro primer día en Londres y que hayas capturado todo porque así me siento un poquito como allí, que siempre está genial.
    Estoy deseando ver los siguientes días.

    Un abrazo enorme.

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  4. ¡Mil gracias bonitas! Me alegra saber que os está gustando ver el recorrido por Londres :D Merece la pena ir aunque sea una vez en la vida (y es de esos sitios a los que no puedes ir SÓLO una vez en la vida). ¡Un súper abrazo!

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  5. El verano pasado fui a Londres con mi madre y mi hermana y me estás trayendo un montón de recuerdos a la mente (aparte de mucha envidia, pero sana). Ojalá viajar más. Seguiré con mucha curiosidad todas las entradas, JE JE.

    ¡Un abrazo enoooorme!

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