La vie en Noëlle

17 ene. 2017

Mi friki herencia



¡Hola, hola! Os pongo en situación para entender la entrada de hoy: hace una semana hice ejercicio por primera vez en meses (por eso de tenerlo como propósito de 2017) y tuve un día enérgico y bien después de una monstruación especialmente horrible (ya sabéis de qué pie cojean mis ovarios, os lo conté aquí). Bueno, cayó la noche y con ella se congestionaron todas mis ideas. Tenía las fosas nasales tan taponadas, así, de repente, que no me lo podía ni creer.

Al principio pensé "bah, no será nada". Y a la madrugada amanecí con una de las peores gripes de mi vida. Ya había pasado por una en noviembre y me creía a salvo de la epidemia. Pues no. Entre que la monstruación te baja las defensas y que yo soy un imán para las catástrofes me tocó estar unos días convalecientes haciendo reposo absoluto.

La cuestión es que yo soy un poquito exagerada. Leed "poquito" con tono sarcástico. Me encontraba tan mal que empecé a pensar en "si me muero". En mi herencia. De verdad, no sé cuántas veces habré pensado ya un "me muero". Total, que empecé a pensar en todas mis cosas y en qué harían con ellas si la gripe ganaba la partida. Y recordé que tengo muchas cosas. Demasiadas. Y aún suerte que gran parte de infancia-adolescencia se ha quedado almacenada en casa de mis padres.

Así que una vez recuperada, sabiendo que evidentemente no estaba muerta y que mis cosas seguían siendo mías para alimentar mi querido Síndrome de Diógenes (mezclado con TOC para tener todo ese botín bien ordenado), decidí bajar una de las cajas de lo alto del armario que contenía mis figuritas frikis de la adolescencia y presentaros parte de mi herencia... por si la ola de frío me remata.




Como podéis ver a simple vista: Girl Power. Aunque no sólo he consumido "Shojo" y gran parte de mis top animes son "Shonen" (Dragon Ball, Yu Yu Hakusho, Slam Dunk...) mi merchandising favorito era claramente figuras de "las nenas". La mayoría son llaveros baratitos pero aún así siempre es divertido volver a ver esta colección que un día estuvo expuesta en una estantería que sobresalía de una pared con flores pintadas con acrílicos y fotografías y pósters ocupando toda su magnitud.



Empezaré por centrarme en esta Usagi de ojitos tuertos puesto que fue mi primera figurita-muñeca de anime. Ever. Y tiene su bonita historia detrás: Iba a ir al Salón del Manga por primera vez en mi vida con mi padre y mi hermano mayor. Era la primera vez para todos y el hype era enorme. Y entonces esa mañana amanecí con fiebre... mucha fiebre. Y me quedé en casa con todo el drama, la enfermedad, las ganas frustradas y el juego de la Pantera Rosa delante. Al volver mi hermano me había comprado esta Usagi (que yo más bien la conocía como Bunny) y no pude ser más feliz. Era bastante pequeñita puesto que recuerdo que incluso he llegado a dormir con esta muñeca al lado. Y sí, la amo a pesar de su ojo.



Años más tarde sería yo la que iría año tras año a los salones (tanto de manga como de cómic) así como a mi tienda friki más cercana para dejarme los ahorros en mil millones de mangas y merchandising. Normalmente me compraba cosas baratillas pero esta Chibiusa tiene cierto caché... aunque realmente no soporto mucho a este personaje heme aquí con una figura bien hecha de ella. Os revelaré qué hay más allá: amo a las chicas de pelo rosa. Quizás por eso debía tener sí o sí el pelo rosa una vez en mi vida, no sé.






Pero si de alguien de Sailor Moon he sido fan de póster es de Minako, Sailor Venus. La amo. Estas figuras me hacen pensar que, cuando era joven y friki intrépida en busca de gangas en los salones, apenas encontraba un par de llaveros cutres o figuras pequeñas. Hoy en día, en Norma Cómics o Fnac, veo cada figura grande, detallada y espléndida de Sailor Moon y/o cetros y broches súper bien hechos que me da una rabia inmensa tener la racionalidad de pensar "soy una mujer adulta, no me voy a gastar más de cien euros en merchandising de Sailor Moon a estas alturas".




Figuritas articuladas de Love Hina (mi hermano era fan absoluto de la serie y me persuadió para comprarlas). Recuerdo que me costaron dieciocho euros cada una y eso me pareció caro... así que imaginaos lo baratijas que son los demás (y se nota en la calidad, pero bueno, yo era y soy feliz).




Una Chii, de Chobits, sentadita en un taburete. Se aguanta tan bien sentada (no como los otros elementos de por aquí que me las he tenido que ingeniar para fotografiarlos sin que se cayeran) que aún conserva un trozo del celo a doble cara que le puse en el culo para tenerla sentadita al borde de la ya mencionada estantería.




Y por supuesto, da igual lo que haga CLAMP... me gustará. Creo que hablo en nombre de muchos cuando digo que Card Captor Sakura marcó un antes y un después. Todos los diseños tanto de vestuario como de personaje de CLAMP son fascinantes. Todos y cada uno de ellos. Por eso las amo. Tengo pocas figuras de Sakura pero por otro lado tengo las cartas de Clow originales y las de versión Sakura bien guardaditas como el tesoro más preciado.





Y pasamos a otra de mis Sakuras: Sakura Haruno de Naruto. ÍDOLA. Este verano, comentando con unos amigos el final de Naruto (serie de la que me descolgué totalmente por el relleno y que me auto-spoileé del final para ver cómo acababa porque "da igual") descubrí que mi novio no había visto nada de nada de la serie y fue como "eso no puede ser". Así que con "Lista de capítulos de relleno de Naruto" en mano para saltarlos, nos hemos visto la serie enterita. En-te-ri-ta. Y qué bien. Y cómo amo a Gaara. Y por supuesto a Sakura: girl power absoluto (aunque con la carga de amor tóxico encima, pero bueh) y pelo rosa. No puedo pedir más.



También he encontrado en la caja de la nostalgia unos NaruSasu. Los shippeo a muerte, a cada escena y diálogo de "¡Naruto! ¡Sasuke!" yo gritaba ¡QUE SE BESEN YA! Spoiler alert: me decepciona que no acaben juntos... igual que me decepcionó que Sam y Frodo no consumaran su amor prohibido. Me encantan los bromances.




Uno de los animes de mi adolescencia: Mermaid Melody Pichi Pichi Pitch. Sí, sé que es bastante "shojo infantil" pero Y QUÉ. De hecho conocí a mi mejor amiga gracias a que administraba una web de anime... de este anime. Igualmente me pilló mayorcita así que sólo me auto-regalé una de las primeras figuritas que llegaron a España (no he visto muchas más... pero mejor porque quiero seguir teniendo ahorros y esas cosas).




Más figuritas de Shojos chachis: DoReMi (que formaba parte del tridente indispensable junto con Sailor Moon y Sakura, la caçadora de cartes) y Tokyo Mew Mew, otro anime que me pilló más mayorcita pero que disfruté con la misma intensidad.



Pero el abanico de animes de mi vida no se concentra exclusivamente en chicas con súper poderes y súper vestidos: aquí tenemos dos pequeñas Asukas de Evangelion. Me encantaba despertarme a la una de la madrugada para verlo con mi hermano. También he trasnochado alguna noche, desde pequeñita, para ver South Park. Y así he salido... de bien.






Con los años dejé de consumir animes... sobre todo si éstos eran nuevos. Volver a visionar mis grandes recuerdos de la infancia nunca estaba de más pero me mostraba reacia a probar cosas nuevas. En los años más cercanos a la mayoría de edad me centré en escribir mi propia historia cuya protagonista se caracterizaba por tener el pelo y los ojos rojos como la sangre. Entonces una amiga me comentó que había un anime cuya protagonista era así... y así es como me vicié a ver Shakugan no Shana. De hecho, la última vez que fui al Salón del Manga cosplayeada... fue de Shana. Amo a Shanita. Hace poco miramos la serie con mi novio y, aunque es rara hasta decir basta, es genial. Y estas figuras tienen el caché de tener una paga y unos ahorros más dignos.



Y no podía terminar de enseñar mi friki herencia adolescente sin incluir la masterpiece de la colección. Esta es mi figura más cara...y la compré sin saber quién era o cómo se llamaba. Me encantaron los colores, el diseño... y por los ojos (ojo, perdón) sabía que el dibujante era el mismo que el de Shana. Al llegar a casa, después de invertir cincuenta euros en ella, descubrí que era un personaje de un hentai. DE UN HENTAI. É-P-I-C-O. Qué risas. Aún así me encanta la figura, me encanta el diseño del personaje y... en serio, me muero de recordar el momento.

¡Y hasta aquí! Sólo os he enseñado la parte de mi herencia de figuritas frikis. Si tuviese que listar y catalogar todas y cada una de mis pertenencias... de todas las frikadas y tesoros que he conquistado a lo largo de los años... creo que me moriría. De verdad. 

¿Vosotros también tenéis grandes tesoros de la adolescencia guardados en una caja que no tiraríais nunca? Contadme.

P.D.: Siento haber puesto los dientes largos... me siento mejor y no me voy a morir por ahora. Mis figuritas siguen siendo mías. Mis tesoros, mi nostalgia.

3 comentarios :

  1. Menuda colección *^* Yo la verdad es que tengo pocas figuras así, muchas de pokemon y una de sayaka que... ahora mismo no sé donde está. Suele pasar mucho tiempo en mi estantería pero debí llevarla al salón para algo. Cosas frikis en plan totoros, desdentaos (y mas dragones) si tengo, pero los compré más de adulta (o los hice), de joven no recuerdo muchas figuritas en particular...
    Eso sí, la envidia con las de doremi, vale? pero total, son cuquísimas.
    (Y la anécdota del hentai genial)
    ¡Un besín!

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  2. ¡ME ENCANTAN! Cierto es que no conozco a la mayoría (?) AJAJAJAJA, pero me encantan los de Naruto y Doremi ♥
    ¿COMO PUEDE GUSTARTE SAKURA, TÍA? Es la versión mala y pésima de Tsunade, además es mala con Naruto, y está enamorada de Sasuke, que es lo más parecido a una piedra que hay en este mundo. AYAYAYAYAYAY, debate jajajajajajaja. Yo soy muy fan de Tenten, es que me encanta de verdad de la buena, la adoro muchísimo. Y DE DEIDARA, es que me puede, me encanta, me enamora. Es mi favoritísimo del anime ♥

    Y bueno, de Doremi, qué voy a decirte, es que son infancia y buenos recuerdos. Ays, esos muñequitos a mí me encantan pero tengo un problema muy grave: no tengo sitio en mi habitación. Ojalá tener mi propia casa para tener ochenta cactus, muchos muñequitos y cuadros y dibujos colgados por las paredes.

    Es una entrada muy cuqui, me ha encantado <3

    ♥♥♥

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  3. ¡Qué cucaditas! Me encanta todo (girl power), me han enamorado sobre todo las de DoReMi, que era de mis series favoritas y taaaaan monosa. También hoy en día me cuesta no comprar (bueno, no cuesta porque no hay dinero jajaja), pero lo mágico que sería tener las varitas de todas las magical girls con esos colores y brilli brillis tan bonitos. Unas amigas se compraron el colgante-llave de Sakura para llevar su infancia encima <3 Pero no hay edad para las cosas bonitas, aunque seamos adultas hechas y derechas.

    (Me pasó lo mismo con Naruto, me desenganché y volví a los años sólo por ver el final, que estaba en deuda con mi mini yo. Yo soy muy de la pareja Sasori-Deidara :P)

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