La vie en Noëlle

16 may. 2017

Bananenweizen



Por fin ha llegado el día de ilustraros (y haceros salivar) con deliciosa comida alemana. Si aún no has visitado Freiburg conmigo os recomiendo que te dejes caer por aquí y/o por acá antes de seguir leyendo.

Una de las cosas más bonitas que me llevé de mi última aventura por Alemania fue una barriguita bien llena y contenta. Así como en Londres comí de puta pena, en Freiburg me sorprendí con increíbles restaurantes, pubs llenos de alegría y olores que me invitaban a zampar cual nutria.



Lo primero que comí fue el delicioso frankfurt que encabeza la entrada (¡por 2,50€!) en una paradita del centro. Había un gran surtido de salchichas (de lo más variopintas) pero yo no suelo arriesgarme con la comida fuera de casa y menos si ésta tiene peligro de contener mi gran archienemiga: la cebolla.

Después fuimos a un pub irlandés a cenar donde probé la primera de las cuatro bananenweizen que acariciarían mi gaznate. Se trata de cerveza de trigo con zumo de banana. Sí, has leído bien pero te lo repito: cerveza con zumo de banana. No, no era nada empalagoso cenar una gran (y suculenta) hamburguesa con esa cerveza bananil. Sabía a cerveza de la buena (Grimbergen blonde, por ejemplo) con un toque muy sublime de banana. Además la temperatura no era helada ya que la mejor cerveza no debe estar excesivamente fría. Fue genial, el mejor primer medio litro de mi vida.






Al día siguiente comimos en el Tacheles, un restaurante subterráneo precioso lleno de luces y con el mejor schnitzel (carne rebozada) del viaje. Mi primer schnitzel fue gratinado con queso y lo acompañó una ensalada gratis con salsa César que también estaba increíble. Precios súper españoles + ensalada de primero gratis incluida en el precio. No sólo comes de vicio por allí, ¡también te sale súper económico!




A la noche cenamos en un italiano que llenó mis arterias de queso del bueno, de ése que cuando coges una porción de pizza se estira y estira hasta alcanzar el infinito. Ya por aquel entonces, segundo día, echaba de menos el vino (risas enlatadas de fondo) y no me esperaba encontrarme con un vino blanco tan tan dulce y bueno. Más tarde volveríamos hacia la bananenweizen, esta vez todo un cubo para compartir. El lugar también era subterráneo y contaba con fabricación propia de cerveza artesanal.




Acabamos el viaje con otra buena dosis de schnitzel (esta vez con salsa "típica", no preguntéis de qué). A pesar de esa monstruosidad de trozo a la tarde tuve una gula abismal en el avión y sucumbí a merendar en él (recalcando que mi fobia ya es inexistente). Las Pringles de paprika resultaron ser las mejores patatas de la faz de la Tierra y estoy deseando cruzarme con un lote para llenar mi despensa de ellas.

¡Y hasta aquí la suculenta entrada gourmet! Sin duda una de las mejores cosas del viaje fue la comida y espero que las imágenes os hayan alimentado con sólo mirarlas. Nos vemos pronto para un último asalto alemán con los recuerdos que me llevé de allí.

Auf Wiedersehen!

10 comentarios :

  1. VAMOS A VER, qué cosas más ricas por favor me muero aquí mismo. Además, los sitios que nos han traído son preciosos, de verdad, cuando vaya a Alemania (si es que voy algún día), te voy a preguntar sititios donde estuviste para pasarme si estoy cerca, porque de verdad la pintaza es real.
    Me alegra mucho que te pusieras tan gordeta como te mereces. Además, que ya te lo he dicho chorrocientas veces, pero ahí va la chorrocientas +1: me encantan tus fotos, de verdad, las haces con muchísimo color y quedan geniales. Pero si te han quedado para exposición hasta la de la comida del avión (por cierto, la jefa al controlar esos nervios)

    un abrazo enorme,
    y miles de cosquillas.

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    1. Ai cosquillitas mía, mil gracias otra vez. Me sacas más colores que en las fotografías. Tu opinión es mazo importante para mí. Por cierto, ¿te has dado cuenta de que he empezado a decir "mazo"? Me estáis madrileñeando (?). Qué ganas de comer cositas ricas juntas, ñom ñom.

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  2. Mira, vi todas éstas fotos cuando publicaste el otro día, pero soy tan masoquista que entro en el descanso del trabajo a comentarte y... NO HA SIDO BUENA IDEA. Qué hambre, por favor. A ver cómo lo haces para que hasta una simple copa quede guay en fotos ♥
    Lo mejor de viajar es ponerse gordi a comer, já.

    (abraaaazo)

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    1. Jejejeje no es buena idea pasarse por aquí teniendo hambre, sin duda. Yo incluso con la barriga llena no dejo de salivar fuertemente con estas imágenes :D___

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  3. A ver, por partes. Me alegro muchísimo de estar de vuelta por este rincón y aunque me he pasado a cotillear en cuanto lo abriste después de que MIreia le hiciera el vestidito, creo que no te dije lo precioso que ha quedado, y teniendo en cuenta el mimo y el cariño que pones en cada uno de tus posts, este es un blog de mis top favoritos.

    Lo siguiente, no puedo no confirmar la envidia que me das, desde que estudio alemán también me he involucrado mucho más en la cultura y no puedo evitar ver las fotos y fijarme en todos los pequeños detallitos de fondo. Pero te mereces habértelo pasado genial en ese viaje. Ojalá muchos más (y ojalá yo colándome en algún huequito en la maleta, también te digo).

    Me voy a cotillear por ahí que ese "Who's that girl" me llama mucho la atención.

    Un placer estar de vuelta,
    para quedarme,
    S.

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    1. ¡Qué feliz me hace tenerte por aquí! Estoy súper contenta de que estés de vuelta y en cuanto termine de responder comentarios me daré un chapuzón por tu mar (blog). Ojalá llevarte por Alemania para que me hagas de traductora y comer muchas cosas riquísimas juntas. Muchas gracias por decir que estoy en top favorito, ¡es todo un honor y es taaan recíproco!

      Un fuerte abrazo con toda la potencia del océano.
      MUÁ.

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  4. Madre mía, suerte que acabo de comer que sino se me hubiese hecho la boca agua en un abrir y cerrar de ojos. Mira que Alemania no me llama para nada, pero visto la de comida suculenta que tienen quizás es hora de hacer un planteamiento.

    Gracias por recomendarme tu blog, lo guardo en marcadores :)

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    1. ¡Muchas gracias por tus palabras! Es todo un honor para mí. Siéntete bienvenida por este rincón, como un abrazo grande y cálido :)

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  5. Definitivamente, he hecho bien al leer esta entrada después de merendar porque llego a ver todas estas cosas tan ricas con el estómago vacío y estaría devorando ahora mismo todo lo que encontrase en la nevera. ¡Qué buena pinta tiene todo! Llego a ser yo y vuelvo con cinco kilos de más seguro.
    Eso sí, qué fuerte que no te guste la cebolla. Mucho me temo que ya no podemos seguir siendo amigas :(

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    1. Ai, ¡no me digas lo de la cebolla! Lo nuestro puede con todo, contra viento y marea. OTP.

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