La vie en Noëlle

15 ene. 2018

Muelas fuera



¡Hola, hola! Este pasado fin de semana ha sido maravilloso y las próximas entradas respirarán amor y cariño por cada pixel; por lo que la entrada de hoy, mi experiencia pasando por quirófano el pasado mes de diciembre, hubiese empañado un poco el ritmo de publicaciones venideras. Pero os debía hablaros de esta experiencia; siento que es una información valiosa que no debo retrasar más ni dejar caer en el olvido.

Por lo que hoy, con toda la resaca de felicidad en los hoyuelos, vengo a hablaros de médicos.

No es la primera vez que os hablo de mis dientes ya que aquí conocisteis mi experiencia con ortodoncia. En breves cumpliré 3 años desde que me quité los brackets (espera... ¿¡qué!?) y en cuanto a alienación y mordedura no he tenido más problemas. Ahora bien. En aquel entonces, en una ortopantomografía (radiografía panorámica de los dientes), ya me informaron de que mis muelas del juicio iban a dar por culo. Y vaya si lo han dado.

Abajo, a ambos lados y sin vergüenza alguna... ahí estaban: incrustadas en el hueso y mal colocadas. Tumbadas, empujando hacia el resto de dientes. Hasta finales de 2016 no tenía molestias suficientes como para pensar en ello, pero en octubre de ese mismo año mi amiga Y. (en breves odontóloga licenciada) me hizo un chequeo para revisar los puntuales dolores de cabeza que tenía. Empezaban a empujar hacia la nada y me lo advirtió: sácatelas cuanto antes.

Aunque por mi nivel de hauls no lo parezca soy un poco tirando a pobre, por lo que ir por lo privado a gastarme un sueldo entero en la operación de muelas no me apetecía nada. Probé suerte con la Sanidad Pública y el camino fue el siguiente:

  • Pedir hora al odontólogo de mi Centro de Atención Primaria.
  • Enseñarle la radiografía.
  • (En caso de no tenerla, primero debéis haceros una. Cuestan unos 20€)
  • Ese doctor me derivó al hospital. Al cabo de un par de meses me dieron cita para una primera visita con el cirujano.

La primera visita fue en enero de 2017. Mi doctor no consiguió visualizar la radiografía en su ordenador pero con sólo un vistazo a mis fauces dijo "uy, sí, será por quirófano". Y en lista de espera. En julio de 2017 empecé a desesperarme un poco: los intervalos de días buenos sin ningún tipo de dolor craneal empezaban a escasear y yo seguía sin tener noticias. Pero entonces me llamaron: en septiembre me hacían una analítica y una posterior visita con la enfermera del anestesista. Se acercaba la hora.

Después de unos análisis perfectos (en el que se confirma que alimentarte de croquetas 24/7 no perjudica la salud -broma-) me dieron una primera fecha de quirófano que se fue al traste dando lugar a una experiencia lo suficientemente traumática como para querer correr un tupido velo. Pero después llegó el día definitivo: 1 de diciembre de 2017.

A las 10 de la mañana, en ayunas, bajé a quirófano en braguitas, camisón de hospital y un gorro poco favorecedor. El personal fue extremadamente amable y, aunque imponía firmar tantos "consentimientos", no estuve excesivamente nerviosa. No os voy a mentir: a pesar de la anestesia local + el sedante (bien cargadito) sentí dolor. Porque, ah sí, al final mi caso fue una putada.

Las raíces de las muelas hacían gancho con un nervio de la cara (el que da sensibilidad al labio) por lo que tras hacerme un TAC y estudiárselo mi cirujano decidió que era demasiado "peligroso" extraerlas sin más. Así que tuvieron que partirme la corona de las muelas y dejar las raíces ahí en el hueso (criando malvas).

Por lo que sí, en el momento de "serrar" hubo dolor y se me cayeron algunas lágrimas a pesar de ir colocadita. Me sedaron de más y al final, aunque os asuste leerlo, en verdad "es un momento". Ni media hora. Quiero decir que la operación duele, pero no te mata. Y si yo que soy una pupas he sobrevivido a ello pues cualquiera puede.

Hablemos del postoperatorio, porque es lo que casi me mata (es broma, perdón, es que soy muy exagerada). Tras una intervención quirúrgica en la boca os darán unas instrucciones detalladas + unos cuantos medicamentos (antibiótico incluido) que deberéis seguir a rajatabla. Instrucciones tales como no comer alimentos sólidos ni calientes durante los primeros días, mantener una buena higiene, dormir con la cabeza elevada, colocar hielo sobre el moflete...

Hay casos y casos, así que sólo hablaré de mí. Quizás fue por la complejidad del "asunto", por hacerme ambas muelas inferiores a la vez o por ser más delicada que un copo de nieve... pero estuve mal. Muy malita. Me dolía hasta beber agua. Me inflé como un globo. Poco a poco pude comer más cantidades (para suerte de mi estómago que luchaba contra el antibiótico cada 8 horas) y sólo recurrí al Nolotil en los dos primeros días (tres dosis en total). Después me volví casi adicta al Ibuprofeno (mi nuevo mejor amigo) y aunque fueron largos, eternos, realmente sólo fueron diez días "muy mal".



Además del Ibuprofeno mis otros grandes amigos (además del mejor novio del mundo que estuvo cuidándome con mucha atención y paciencia) fueron este cojín de viaje (que compré en Londres) para poder dormir cual vampiro en su féretro y esta máscara de hielo para los ojos (del Natura). La compré previamente para la operación y ha sido una de mis mejores decisiones ever: un kiwi a cada lado es más cómodo que tener hielo envuelto en un paño.

Hablemos de puntos de sutura: en total tenía cuatro. El último se me cayó en Reyes, más de un mes después de la operación. El proceso de recuperación, en total, ha sido eso... un mes. Aunque es cierto que a partir del décimo día ya empecé a vislumbrar algo de luz. Sé que suena duro y largo, muy largo, porque además el hecho de no poder ingerir alimentos es lo que hace que esta aventura sea insoportable. Perdí casi dos kilos pero, jeje, ya están recuperados.

Así que, en resumen y como conclusión a la experiencia: ha sido dura, ha sido lo peor que he tenido a nivel de salud... pero bien, ya todo bien. Ya no me duelen las muelas, ya no tengo dolores infernales ni que recurrir a antiinflamatorios día sí, día también. Es importante que seáis conscientes de que, os gusten los dentistas o no, os atraiga la idea de pasar por quirófano o no, tengáis la paciencia para estar en lista de espera o no... es importantísimo que os extraigáis las muelas si debéis hacerlo.

Yo ahora como mucho y bien y sólo tengo una revisión a la que acudir en mayo. Si todo va bien no tengo que volver a preocuparme ni de las raíces que se han quedado dentro. Os confieso que lo pasé mal pero que me llenaron de cuidados y mimos y ahora sólo es un recuerdo más. Porque además el cerebro es lo suficientemente sabio como para olvidar ciertos traumas y, aunque mi percepción es la de "dolor horrible", ya no puedo recordarlo.

Espero que compartir esta experiencia os haya resultado útil (o al menos entretenida). Si tenéis cualquier duda sobre el tema os responderé encantada en la sección de comentarios, pero recordad que si tenéis molestias o sentís cualquier incertidumbre en cualquier rincón de vuestro cuerpo debéis acudir (sin perezas ni miedos) a un profesional. ¡Cuidad vuestro cuerpo como si fuese un templo!

Y ahora sí, ahora sólo toca sonreír, comer y compartir cosas muy bonitas.
Stay tuned!

14 comentarios :

  1. ¡Ay mi pobre!

    La verdad es que tu caso de extracción molar ha sido terrible, menos mal que las croquetas te han hecho fuerte y has sobrevivido sin problemas.
    Me alegra tanto saber que ya está todo bien que espero que hayas recuperado el tiempo perdido comiendo, yo es lo que haría.

    Como siempre, lo has narrado todo que da gusto leerlo.
    Un abrazote ♥

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    1. Ay, muchas gracias, no sólo por tus palabras sino por todo todo TODO el cariño que me diste durante la recuperación. Eres de lo más bonito de estos lares. ¡Besitos croquetiles!

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  2. Qué bien que ya haya quedado atrás todo eso. Me angustié bastante cuando la primera fecha se canceló y estabas con la incertidumbre de no saber cuál sería la nueva fecha. Tiene que ser una putada enorme tener unas muelas tan guerreras, pero es que tú eres fuerte y estás cultivada a base de croquetas y pizzas, y podías con esto y más (aunque mejor que se quede sólo en esto).

    Abrazo enorme, bonita.

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    1. Imagínate cómo me angustié yo :( De hecho ahora tengo cierto "trauma" de pensar que lo improbable y negativo puede pasar, que me puede tocar esa lotería otra vez (estaba convencida de que Sara perdería el AVE o pasaría algo, no sé). Supongo que necesito un par de situaciones en las que salga todo rodado para que se me pase. Muchas gracias por tus mimos y cuidados, ¡eres amor! ¡Besitos!

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  3. Ay, mi Noe, que poco me gusta recordar lo mal que lo has pasado, que yo viví en primera fila tu dolor y ojalá haber podido quitarte un poco y compartirlo contigo :( Pero por fin ha pasado todo (aunque hubo momentos en los que parecía imposible) y ahora está mucho mejor. Fíjate, ¡si hasta hablas con humor de ello!
    Los asuntos de la salud son una lata pero es mejor no posponerlos, como dices, sino la situación puede empeorar y acabar dando más problemas, lo sé por experiencia propia, jajaja.
    Eres muy fuerte, Noe, y cuánta razón tienes: debemos cuidar nuestro cuerpo, es el único que nos acompañará de por vida y hay que mimarlo.

    Un achuchón enorme, twin de mi coraçao <3

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    1. Jajaja ya sabes que yo hablo con humor de todo todito (¿mecanismo de defensa? ¿carisma innato? ñejeje). La verdad es que prefiero pasar por estos dolores yo que ver sufrir a algún ser querido, así que TO' PA' MÍ mil veces y tú sana sanota. Te echo maaazo de menos, que lo sepas. (¿Quedamos también este finde? PLS). ¡ACHUCHÓN!

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  4. Puf... qué mal Noe... aunque me ha encantado leer tu historia desde el principio.

    Como dices es importante para no olvidarlo y para ayudar a los que tengan que pasar algo parecido. Yo también recuerdo esta operación como una experiencia traumática (y eso que no lo tuve tan jodido, no había raíces cabronas abrazadas al hueso) y eso que a mi me lo hicieron en dos tandas, un mes una y al siguiente la otra (y sinceramente si me hubieran dando a elegir hubiera preferido pasar por todo a la vez y a tomar por saco, quizá es más tiempo de recuperación pero al menos no tienes que volver, que la segunda vez que fui solo quería salir corriendo sabiendo exactamente lo que me esperaba después de la operación (y encima esa fue la "jodida porque al hacer palanca no salía y tuvieron que hacerla trocitos... en mi boca; se me hinchó y fue el doble de horrible el postoperatorio -.-)

    Y jo, me he sorprendido a mí misma al leer que no puedes recordar el dolor a pesar de que era horrible, y ¡es que es verdad!

    Me ha gustado mucho la entrada (comer croquetas 24/7 saludable para la vida jajajajaja) sin dejar de lado tu humor -que me encanta.

    ¡Abracito fuerte y deseando leer la siguiente que sois tan monas y achuchables que que... AY!

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    1. Ayyy pobrecita mía :( sólo los que pasan por algo así pueden hacerse a la idea de lo terrible que es 1. que te toqueen la boca y 2. que te DUELA la boca y todo lo que conlleva (cabeza entera, hasta milímetros que no suelen doler). Menos mal que ya estamos bien y que nunca más tendremos que pasar las croquetas por el pasapurés. ¡Un abrazote!

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  5. Que horror... Desde luego es una experiencia muy desagradable.

    Yo debería sacarme como mínimo las dos de abajo, pero la boca es lo que más pánico me da, y como tampoco me duele a menudo (una vez cada dos meses o así) lo voy posponiendo.

    Muchas gracias por explicar la realidad de la situación, estoy cansada de que me lo pinten como que sólo son 4 días malos y ya está... Sé que no es así y me fastidia que traten de engañarme.

    Por lo menos en tu caso ya ha pasado y puedes hacer vida normal y, sobre todo, olvidarte del dolor de cabeza.

    ¡¡Besos!!

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    1. Ay, yo empecé así... que como me dolía a cada poquito pues mira, se va tirando. Pero si debes sacártelas porque de forma "natural" no pueden salir... ya sabes que tendrás que hacerlo así que ÁNIMO (y piensa que si lo pospones mucho mucho se puede complicar y será peor). A mí también me lo maquillaban mucho (lo cual, en parte, tiene el lado negativo en el que cuando te encuentras mal sientes que exageras... y no, no es exagerado). ¡Mucho ánimo y un fuerte abrazo!

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  6. ¡Me alegro de que todo haya salido bien y de que lo de tus muelas ya es cosa del pasado! La verdad es que lo has contado de una manera muy detallada y estoy segur de que ayudará a futuras personas a que se las quiten y, lo más importante, a que estén tranquilas.

    En tu blog siempre aprendo algo nuevo y encima, siempre me voy con una sonrisa, ¡incluso hablando de operaciones de muelas! ;)

    Un abrazo enorme

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    1. Jo, me hace muy feliz que sientas que cada vez que pasas por aquí te vas con una sonrisa (incluso en entradas menos "guays" como esta). ¡Me hace mucha ilusión! Espero, de verdad, poder seguir manteniendo una buena sonrisa en lectoras tan cuquis como tú. ¡Gracias por pasarte siempre! ¡Un abrazo gigante!

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  7. Auu, ¡pobrecica! Menos mal que no tardaron en darte segunda fecha después de que te dejaran tirada la primera vez, esas cosas aunque duelan, ¡cuanto antes mejor! >.<

    Me ha gustado leer la experiencia, en algunos puntos (serrar la muela, ufff) casi me caigo redonda si no fuera porque acabo de merendar buena dosis azucarada, ¡que una es muy sensible con estos temas! xD

    Me alegro de que ya estés recuperada y que esas muelas malignas hayan desaparecido para no volver a dar nunca más la lata (;

    ¡Un besazo!

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    1. Ay pobrecita mía jajaja debería haber puesto advertencias para personitas cuquis :( Pero vaya, que como tu dices ya pasó todo y ahora estoy genial y como mucho (he recuperado los kilos perdidos + algún extra jojojo) y el dolor ya forma parte del pasado (¡y no puedes enfadarte con el pasado... porque está en el pasado!) ¡Un besito!

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