La vie en Noëlle

12 may. 2020

Receta: Bravas infalibles



¡Hola, hola! Llevo unas semanas desaparecida por aquello del confinamiento, la desidia y el vacío existencial que se crea en tu estómago ante una situación excepcional como esta. Pero, ¿sabéis qué? Tenía claro que, si reunía las fuerzas para bloguear en este rincón, bloguearía una receta bien rica. De las que te salvan las cuarentenas y los días malos.

Y hace poquito varias personas me hicieron llegar que habían probado mi receta del brownie infalible y que estaban encantadas con el resultado (gracias, de verdad, me hace muy feliz recibir el feedback de vuestro paladar). Pensando en mi colección de infalibles no podía faltar el más reciente descubrimiento del chef de la casa, mi marido. Hemos aprendido a cocinar las patatas bravas perfectas. Las que no te harán añorar el bar ni el terraceo. Y diréis: coñe, es que no tienen mucho misterio. Bueno, a nosotros nos costó un par de intentos de patatas crudas e insípidas hasta encontrar lo infalible, así que puede que esta receta de hoy salve más de una vida. Sin exagerar.



Como os decía, a priori unas patatas bravas no entrañan mucho misterio. Sólo necesitamos patatas, aceite y mucho amor. La cantidad la podéis hacer al gusto (por no decir... a ojo). Nosotros utilizamos patatas "pequeñitas" de las de microondas. Se lavan, se pelan y se cortan a daditos. A mí siempre me han gustado las bravas "pequeñas" porque son más crujientes. Pero tened en cuenta que vuestras patatas se van a encoger un poco, así que cortadlas del tamaño de un par de dedos.

Y ahora es cuando os comparto nuestro método infalible de conseguir las bravas de bar más deliciosas del país. Cogemos una olla y le añadimos un par de dedos de aceite. Nosotros usamos aceite de girasol para no gastar tanta cantidad "del bueno" y salen muy ricas.



Una cantidad más o menos generosa pero sin pasarnos. Que cubra a las patatas. Las cocinaremos a fuego medio-medio alto (para nuestra vitrocerámica en el que el "9" es la temperatura máxima, las cocinamos a "6.5-7"). Las removemos a menudo para evitar que se enganchen al fondo y entre ellas (que puede ocurrir fácilmente si no estás pendiente). Con cariño y sin marearlas. Este proceso dura unos diez minutos, pero la clave para saber si están hechas es atravesar una con un cuchillo. Debes poder penetrar la patata sin que ésta oponga resistencia.



Apagamos el fuego y retiramos las patatas en un plato con una espumadera. No hace falta escurrir, las bañaremos en aceite en unos instantes.



Vertemos el aceite utilizado en la olla en una sartén y ponemos el fuego al máximo ("9"). Cuando veáis el aceite calentito (con sus burbujitas amenazantes) añadís las patatas con cuidado. Este proceso con aceite caliente es lo que conseguirá que nuestras patatas queden crujientes y doradas. Sólo necesitamos un par de minutos y las veremos tostadas en seguida.



Removed vuestras patatillas con cuidado para que se hagan por todos lados y no queden en formato "pegote". El tono de dorado que queráis darle en la sartén ya depende de vuestro gusto.



Las retiramos arrastrándolas contra el borde de la sartén y escurriendo unos segundos antes de colocar en el plato. ¡Madre mía cómo huelen!



Añadimos sal y alioli/salsa brava. Las salsas las compramos hechas porque mira, mucha patata perfecta pero aún no hemos conseguido que el alioli nos quede cuajado. De alioli estamos enamorados del de marca Chovi (no me pagan por publicidad, pero ojalá me llenasen el frigorífico de su rico alioli). De salsa brava aún vamos probando varias opciones, si encuentro una totalmente imprescindible os lo haré saber.

¡Y con unas cervecitas ya tenéis el vermut perfecto! Os garantizo que no volveréis a echar de menos las patatas bravas de un bar después de probar a hacer éstas, las vuestras. Las caseras.

Espero que os haya gustado esta receta y que os animéis a probarla en vuestro próximo piscolabis. ¿Vosotras habéis descubierto alguna receta infalible en este periodo de cuarentena entre fogones? ¡Contadme!

13 comentarios :

  1. joder es que me haces salivar solo de ver las fotos... PERO SI ENVIMA METES GIFS!!!!
    Dile al marido que la próxima vez que acampemos en tu casa nos las tiene que hacer, mientras tanto yo intentaré hacerlas en Villa Pepino a ver qué tal salen :D

    Gracias por seguir al pie del cañón!! :)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, ¡si pudieses olerlas! Están TAN ricas con alioli. UF UF UF. Son un vicio, en serio. Y TAN FÁCILES DE HACER. Cuando volváis por aquí tenemos MUCHO repertorio nuevo. Todo con un carajillo de postre. ¡Ya me dirás qué tal salen! Gracias a ti por AYUDARME a seguir. MUÁ.

      Eliminar
  2. Mare meua, esas pataticas son lo más bonito que he visto hoy 🤤no me puedes hacer esto cuando estoy en modo healthy 😭Como ha dicho Elena yo también las haré en casita pero no os libráis de deleitarnos con ellas en nuestra próxima visita 🤓jejejeje

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. MODO HEALTHY DE QUÉ. No me hagas esto, tú a seguir comiendo helado conmigo por las noches, ¡que me hundes! Ya me dirás qué tal están. ¿Has visto? Ampliamos nuestro repertorio de cositas caseras veggies para atraerte hacia tierras catalanas. Ojalá pronto jejeje. BESITOS.

      Eliminar
  3. Hola Noe! Una duda,lo de la primera foto es una olla normal verdad? Porque he leído olla pero al ser blanquita por un momento he pensando que era una especial, es decir, entiendo que vale cualquiera (soy muy cateta para la cocina jaja).

    A mí con el alioli me pasa igual, toda mi familia hace un alioli riquísimo pero yo no he heredado el don. Y esa marca también es de mis favoritas, es una maravilla.

    Muchas gracias por compartirnos el secreto, van a caer próximamente.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Sí! Es una olla normal y corriente. Es que la mía es de Ikea y es así de "mona" jajaja pero sirve cualquier olla. De verdad que con el alioli no hay manera eh. Que si el huevo a temperatura ambiente, que si no le entra aire al mortero... nada. NADA. Nos queda rico pero líquido jajaja así que con lo rico que está el de Chovi... ya pasamos de intentarlo. Te juro que en mi nevera tengo tres envases llenos por si un caso los termino y no toca ir a comprar. Son mi "papel higiénico". ¡Espero que te salgan ricas! ¡Ya me dirás! ¡Un abrazo!

      Eliminar
  4. ¡Pintaza! Me ha encantado lo de "burbujitas amenazantes", es así, ¡tal cual!

    Nosotros amamos las patatas bravas, aunque yo solo las coma con alioli :P
    Este confinamiento hemos probado de hacerlas al horno, para no freir tanto y ¡todo un acierto! También porque no "enguarra" tanto, que nos da mucha pereza limpiar jajajaja

    Besitos ^^,

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí que enguarran sí, creo que en una foto se aprecia el estropicio jajaja. Nosotros uno de los intentos fue al horno y... fatal, fatal. Intentábamos recrear las de un bar de Arenys que nos encanta que las hacen hervidas al horno, más sanas, y están muy ricas. Pero no hubo manera, así que por ahora nos quedamos con éstas para siempre que queremos matar el antojo. Que suele ser... cada semana (qué peligrosos los domingos con ganas de picotear). ¡Un besote!

      Eliminar
  5. Tia, el gif????? 🤤

    Jamás en la vida se me habría ocurrido probar a "freirlas flojito" primero y luego normal. El próximo día de compra pillo alioli y me animo a probarlas porque PINTAZA.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya he comprado el alioli y el lambrusco que las va a acompañar. je je je je *sonrisa de travesura*

      Eliminar
    2. Ayyy espero que te hayan salido de fábula. Nosotros fue descubrir lo de los dos tiempos de fritura (flojito y luego a tope) y madre mía, QUÉ CAMBIO. ¡Disfruta de las bravas ahora en veranito!

      Eliminar
  6. ¡Hola Noe!

    Siempre tengo problemas para comentar, porque me lío con las cuentas de Google. Por si me lío otra vez: Soy Nerea, de Miyumiko. Solo Dios sabe con qué perfil comentaré esta vez.

    Qué hambreeeeeeeeeeee! Me encantan las patatas bravas!!! Lo único que pasa es que cuando repartieron los dones... A mí me quitaron el de cocinar.

    Cocino mal, estilo... No es que no sepa seguir direcciones y recetas. Pero no sé... Me cuesta controlarme, me da como un hambre insaciable y me impaciento porque quiero comer lo que estoy cocinando que está CRUDO pero yo lo quierO YA. Entonces acabo saltándome pasos para comerlo antes o muerdo una pastilla de avecrem.

    En fin, tienes que hacer una entrada de cómo haces las fotos en el blog. Que A. Te haga fotos mientras haces fotos para el blog. Y así aprendo <3

    Un bico!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, me apunto lo de cómo hacer las fotos para las entradas, ¡a ver si puedo ingeniármelas para daros unos buenos consejos! A mí me pasa igual, no me repartieron ni un poquito de habilidad culinaria. Cero mil cero cientas. Es que el otro día quise hacer una ensalada de pasta con atún y acabé con un dedo cortado (puta lata jajaja). Soy INÚTIL total, menos mal del marido chef. Tomo nota de tu sugerencia, ¡gracias por pasarte a comentar! ¡Un besote!

      Eliminar