La vie en Noëlle

15 mar. 2018

Números



Aunque soy de letras hoy quiero hablaros de números. Si algo sé de ellos es que éstos nos definen y, por ende, nos limitan. No me refiero a los números en la cuenta corriente o el que te otorgan en una interminable lista de espera; hoy hago referencia a los números de seguidores en las distintas plataformas de RRSS.

Para comprender mejor qué me impulsa a escribir estas líneas os compartiré una noticia del pasado mes de febrero: una agencia de influencers quiso hacer un experimento para destapar los fraudes del sector en el que creó una falsa influencer a base de contratar una actriz y comprar miles de seguidores para su perfil falso de Instagram. Invirtieron 500 € en 100.000 seguidores, una cantidad que en tan sólo tres semanas ya estaba amortizada. Demostraron que el éxito puede falsearse y que apenas hay regulación por parte de marcas que invierten en el sector. Hablamos de marcas de gran consumo, marcas archiconocidas, y hablamos de contratos suculentos que se pusieron sobre la mesa de una cuenta fraudulenta. Una cuenta, una persona, un "lifestyle"... que no existe, que no es real.

Entonces me puse a pensar y a investigar sobre ello y, coño, por 6 € puedo conseguir más seguidores que los que he acumulado en mi cuenta de Instagram a base de crear contenido, pensar los pie de fotos y mimar la estética del feed. Seis cochinos euros. Por menos de 100 €... 15.000 seguidores. Y si te quieres dedicar al mundo influencer quizás no es tan descabellado invertir en ello porque lamentablemente, y recalco mil millones de veces lo de "lamentable", el motor que lo impulsa todo son los números.

Hago una breve pausa para explicar qué es un influencer y por qué es bastante grave el hecho de que puedas literalmente "comprar" este puesto de trabajo. Recojo textualmente la descripción de esta web:

"Un influencer es una persona que cuenta con cierta credibilidad sobre un tema concreto, y por su presencia e influencia en redes sociales puede llegar a convertirse en un prescriptor interesante para una marca".

Osea ser, son potentes campañas de marketing ya que tienen cierta influencia sobre la decisión de compra de un determinado público. Según el caché del influencer estamos hablando de jóvenes con la capacidad económica de un puto astronauta.

Es un trabajo de puta madre, ¿no? Para cualquiera que le guste crear contenido, hacer fotos cuidadas, posar, sonreír, acudir a eventos, soportar presiones y diferentes protocolos... No quiero juzgar el trabajo de influencer con esta entrada, aunque quizás podríamos hablar de ello y más sabiendo la realidad que hay detrás de muchos "influencers" que arrastran campañas y notoriedad a partir de un éxito falsificado. Pero no, que existan influencers que vivan de "influenciar" no es mi dolor de cabeza, y sé de primera mano que tampoco es un mundo de color de rosa. Tampoco quiero juzgar la mala praxis de las agencias que regalan contratos al primero que encuentran con un mínimo de seguidores sin investigar detenidamente el perfil... espero sinceramente que este despropósito lo regulen en los próximos años.

Lo que me hace chirriar los dientes es este número que nos ciega y nos separa en devoradores y devorados. Influencers e influenciados. Un número que puede ser inventado y que no va de la mano de la calidad. Es como aquel anuncio de Ikea en el que cambiaban el precio a un colchón, multiplicando su precio real de venta, y los compradores cuchicheaban que "es un poco caro, pero debe significar que es muy bueno *lo prueban* oh sí sí, es muy bueno". Y luego les destapaban el precio original y te explicaban a ti, espectador, que ignoramos y desechamos la oportunidad de probar ciertas calidades porque hemos mamado la idea de que si vale poco, es poco.

Pero es que nosotros, las personas que estamos detrás de un perfil de una red social, no somos colchones.

Y critico duramente todas las veces en las que ignoramos la voz de alguien porque *entra en su perfil* "pfff... no tiene ni 10 seguidores". Yo misma me hago autocrítica por todas las veces en las que he dudado en seguir y apoyar un contenido porque no tiene el determinado número que mi mente considera "suficiente" como para ser "alguien que merezca la pena seguir". ¿Podemos tener un poco más de criterio además de fijarnos en un número? Os prometo que hay auténticos diamantes en bruto y artistas/personas interesantes cuyas aportaciones en vuestro time line y/o feed podrían ser muy positivas. Sí, aunque no lleguen ni a 100 followers. Deberíamos ser lo suficientemente conscientes de que la calidad no se mide en seguidores (mirad a D*las, por Dios) y que son muchos los que viven las redes sin preocuparse por alcanzar un número y comunican su contenido libres de esas ataduras.

Llevo años navegando por estos lares y dos, en concreto, haciéndolo activamente. He crecido, he encontrado mi sitio, me he encontrado a mí misma, he conocido luces y sombras y he aprendido muchísimo. Pero lo bueno y bonito de querer compartir y comunicar es que no dejas de aprender nunca; y quizás antes juzgaba más por el número hasta que me di cuenta que con que sean personas sensatas y no escriban con faltas de ortografía me basta para sentir interés, tengan los seguidores que tengan. He aprendido que hay cuentas con miles de seguidores que no valen nada y hay cuentas más "tímidas" que valen oro; siempre al gusto del consumidor, claro.

También pienso en mí misma y en si mi contenido se valoraría y difundiría más si estuviesen bajo otro número mucho más apetecible. Si momentáneamente me cambiasen el número de seguidores como en aquel anuncio de Ikea... ¿cuántos vendrían a mí cegados por la ilusión de que mi calidad es desbordante? Y si, al contrario, me redujesen la cantidad hasta diez seguidores, ¿cuántos me darían la oportunidad de leerme y de observar mis fotos? ¿Cuántos harían click al enlace? ¿Cuántos se quedarían a pesar de haberles gustado el contenido si sólo ven un "poco fiable" número bajo? En serio, ¿por qué dudamos tanto de nosotros mismos y de nuestros gustos según la masa de seguidores que muevan éstos?

Me gusta creer que sobre todas las cosas malas que navegan por internet prevalecen las ganas de crear y querer mostrar al mundo lo que puedes aportar. Y que hay una red de personas (no perfiles) que quieren "comprar" y compartir aquello que tengas entre manos, porque confían y apuestan por ti. No son grandes marcas ni te dan un sueldo a cambio, pero invierten su tiempo en ti y eso es valiosísimo. 

No todos somos influencers pero sin duda influenciamos, y mucho, en la vida de otras personas. Seamos consecuentes con ello. No por tener dos seguidores tus palabras dolerán menos, no por tener un millón de seguidores eres más que nadie. Y ya.

20 comentarios :

  1. Hola :)
    Es un tema muy interesante
    primero decir que en caso de instagram (es la del ejemplo) para usarlo de manera profesional hay que invertir, primero con fotos de calidad (que bueno los móviles de los últimos dos años tienen cámaras decentes así que para empezar están bien) pero aparte de eso por ejemplo dar variedad en las fotos, por ejemplo si es es literario subir de libros difernetes y si se repite libro que no sea la misma foto exacta (eso se consigue comprando material de acompañamiento), si eres blogger de moda buscando lugares diferentes, looks diferentes etc... sea lo que sea hacer que dos fotos no sean iguales y dar variedad es un gasto. Y bien los primeros meses se puede tirar con lo que se tiene en casa pero luego uno se ve "obligado" a comprar.
    Que en mi caso es por hobbie, ya que no es algo a lo que quiero dedicarme pero cuando hago una foto nueva es tipo, ¿Y con este libro que pega? ¿Qué tengo de color verde, o morado o el que sea?

    Ahora pasando al meollo lo de no investigar lo veo bien y más con lo que has dicho antes de los seguidores falsos o incluso ver el tipo de contenido. Y a veces cansa un poco ver el "mismo anuncio" en todos los sitio, por ejemplo cuando medio Youtube hablaba de Clue.

    En cuanto a lo de fijarse en seguidores, es muy cierto, incluso hay quienes hacer unfollow cuando son de la alta sociedad de las redes y tú estás en lo bajo por lo motivos que sean. Y como bien dices yo he seguido a personas con pocos seguidores y que suben fotos preciosa.

    Y por último creo que todo el mundo es influencer, sea a menor o mayor escala

    un beso. Por cierto tienes nueva seguidora

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    1. Totalmente de acuerdo: para crear un buen contenido hay que invertir sí o sí. Primero en calidad de base (cámara) y luego en el planteamiento creativo. Por eso no digo que no sea un trabajo ni un trabajo "sobrevalorado", realmente hay mucho esfuerzo detrás (además de la mayoría ser sus propios community manager y organizar sus propias redes). Pero sí, a nivel de marcas... ver el mismo producto en todas partes (e incluso en perfiles que no encajan del todo) hace que pierda muuucha credibilidad. Y duele ver un número inflado por parte de aquellos que sólo quieren ese número para recibir cosas gratis cuando su contenido es un poco deficiente. Invertir en publicidad y en material es lo adecuado, invertir en falsear un número es lamentable. ¡Muchísimas gracias por seguirme! ¡Un fuertísimo abrazo y gracias por tus palabras!

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  2. A mí me pasa lo contrario y desconfío cuando alguien tiene muchísimos seguidores (algo exagerado) porque pienso eso que dices, que los ha comprado. Entonces su opinión no me vale porque no es que miles de personas piensen que el contenido es bueno de verdad, es todo falso.
    Sin duda es todo un negocio y le veo sentido para las marcas, pero no deja de parecerme absurdo falsificar una imagen o darle tanta importancia a un número. Eso no refleja para nada lo bueno/malo que es algo (buen ejemplo el del anuncio de Ikea) y hay verdaderas joyas que pasan desapercibidas... Es una pena.

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    1. Se nota muchísimo cuándo un red ha crecido, evolucionado y "se lo curra" frente a otros que, sin interactuar y sin bajarse de una nube de semi-Dios, han llegado al Olympo en trampolín. Por eso a veces nos venimos abajo o somos "demasiado insistentes" en el tema de compartir y recomendar, pero es que realmente si no tejemos la red entre nosotros es muy muy difícil hacernos ver entre la inmensa cantidad de cuentas (y talentos) que existen. Y duele que a veces gran parte de la visibilidad llegue por un simple número en vez de la calidad del propio contenido. Cuando veo algo con "poco número" corro a compartirlo y a la vez me desespero a lo "¿¡PERO Y ESTO POR QUÉ HA TENIDO TAN POCAS IMPRESIONES!?". Y en eso se basa todo: las impresiones, las veces que aparezcas en feed/TL. A veces no es que lo estés haciendo mal o peor que otras ocasiones que has despuntado más, es tristemente que ni apareces. Y para tus seguidores eres un fantasmito. ¡Gracias por pasarte! ¡Un besito!

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  3. Me ha gustado mucho tu post y tienes mucha razón. Como comentan antes yo desconfío más de los que tienen muchos seguidores...y poca interacción.
    Ciao guapa!

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    1. La poca (o nula interacción) es muy muy sospechosa, porque al fin y al cabo uno crece y se hace ver a partir de "estar activo". Y estar activo, por cierto, demuestra que disfrutar de las redes :) Así que pobres de aquellos que no viven las redes en su plenitud y se limitan a un número vacío. ¡Gracias por pasarte! ¡Un abrazo!

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  4. Yo a veces pienso como tu, pero por otra parte entiendo que para darte ese empujón de salida, alguien que quiera hacer de esto un negocio y tal. Que sé que crecer es dificil y tienes que fijarte en muchas cosas. Yo no me fijo en los seguidores al final, pero sí que es cierto que en instagram el algoritmo no perdona. Al final lo que pasa es que esto es lo que es: un negocio. Entiendo la diferencia entre hacerlo por ocio o por trabajo, y desde luego yo no me plantearía pagar por tener más seguidores en mi cuenta, pero... ¿puedo juzgar a quien opine distinto? No lo sé. Es un tema que da para mucho debate, la verdad.
    ¡Un besín!

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    1. Muy cierto, el debate es laaargo y tendido. Está claro que también puedes promocionar tweets/fotos, pagar por visibilidad y por hacer ver tu contenido (que ese es el problema, que el contenido puede ser muy muy bueno pero ni aparece entre el feed de tus seguidores más fieles... ¿¡pero POR QUÉ!?). En fin, ojalá vuelva el algoritmo de IG a su formato cronológico y se deje de estas tonterías publicitarias... que todo el día estamos viendo lo mismo y BAH. ¡Un besito!

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  5. ¡Hola Noelia!

    Cuanta razón hay en este post... Por desgracia no se mira la calidad, sino los números (y muchas veces son falsos). Creo que el mundo ha perdido la perspectiva de la situación, se nos está yendo de las manos, y al final nos costará caro dar ese poder de influencia a quien no lo merece.

    ¡¡Besos!!

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    1. Lo pienso muchísimo, lo de que nos costará caro. Es que mira casos como D*las u otros del mismo "perfil": tienen PODER, tienen publicidad, tienen trabajo y facilidades... e influencian unos principios PÉSIMOS a un público muy muy influenciable. Es lamentable y sobre todo peligroso. Qué horror. Espero que con el tiempo acabe pesando más la calidad y algunos "estrellas" se acaben estrellando, cual famoseo televisivo que acaba muriendo y volviendo a la tierra después de estar en las nubes. ¡Besitos!

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  6. Hemos hablado tantas veces de este tema por otros sitios que siento que ya no me queda nada por decir, pero es que esto es tan real...
    Me da rabia. Me parece muy bien invertir en publicidad. ¿Pero comprar seguidores, likes, comentarios? Es un TIMO. Es engañar, a los demás y a ti mismo. Y lo que me da rabia de todo esto ya no es que compren el exito, sino que se le de más importancia a un número que esconde algo que no es real y por lo que apenas se esfuerza, cuando hay gente pequeñita y con talento, que se lo curra, y que es absolutamente invisible porque su bumero de seguidores es de risa a ojos de los demás.
    Quien más se lo merece, es quien mas abajo esta.
    Ojalá esta entrada nos haga reflexionar un poquito.

    ¡Un beso!

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    1. Muy cierto: falsificar el éxito es lo que más chirría. Lo que más molesta. Porque no es buscar visibilidad (hay otros medios, como pagar por promocionar tweets/contenido/fotos... por ejemplo promocionar el tweet en el que anuncias una entrada, ¡tendría miles y miles de impresiones! y, SI GUSTA, saldrá bien), es fingir que eres más de lo que realmente has conseguido a base de trabajo, es como saltarte un par de niveles de golpe a base de un truquito. Un motherlode en los Sims, vaya jajaja. Y como público estamos también en la obligación de saber identificar esas cuentas más "fraudulentas" que, además, sobreviven a base de publicitar siempre los mismos productos gratis y, en fin, se lo curran nada y menos en cuanto a querer comunicar e interactuar con lo que están creando. Siempre es un placer debatir y hablar de este tema contigo, y de otras cosis. ¡Besitos!

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  7. Bravo y olé y bravo otra vez!
    Me parece que te has expresado suuuupero bien para el tema tan peliagudo que tratas.
    No sé muy bien qué pensar al respecto, a ver está claro que nunca lo haría pero si entendería que la gente que quiere vivir de esto haga esa inversión si al final va a recoger los frutos. Es un engaño, claro que sí, pero al final si de verdad tu contenido merece la pena se verá y la gente que sea una vaga, que quiere cosas gratis y que solo quiera el camino fácil pues también se verá y confío en que ellos no consigan prosperar en la vida influencer.

    Lo que sí está claro es que con todo esto quitan visibilidad a los pequeños... y me ha gustado muchísimo la reflexión que has hecho sobre cuando dudamos en seguir a X por su número de seguidores (bajo o alto) reconozco que yo suelo dar follow a los que no tienen mucho confiando en que mi interacción con esa persona va a ser posible... no sé muchas veces reconozco que me da pereza ponerme a seguir y comentar e interaccionar con gente que tiene miles de seguidores porque es como si nunca llegara a ella, comentas algo y lo máximo que tienes por respuesta es un corazoncito... pues jo, yo prefiero tener un feedback mas... cercano. ¡Que por otro lado entiendo que no puedes llegar a responder a todos si tienes tantos seguidores!

    En cualquier caso, lo dicho, aplauso gordo y ¡abrazo fuerteeeee!

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    1. También pienso eso, que los que han comprado seguidores para tener cuatro colaboraciones y luego adiós, ni van a crecer mucho más ni van a tener gran interés en el mundo. Y es que sí, el tema interacción es súper complicado. Reconozco que me dan más pánico los "pocos seguidores" porque he tenido mala experiencia de que luego quisiesen interraccionar 24/7 sin apenas conocernos y fue súper agobiante y muy turbio todo el desenlace. Pero por otro lado, también es verdad, que muchos con muchos seguidores (o simplemente más que tú) te dejan "en leído" y meh, es un poco caquita como "red SOCIAL". Muchísimas gracias por tus palabras bonitas y por ser tú taaan bonita. ¡BESOTES!

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  8. ¡Qué razón llevas, Noe! Es una pena que a día de hoy los números sigan estando por encima de la calidad... cuando lo cierto es que, cuantos más seguidores va ganando una cuenta, más se va "desnaturalizando" (sobre todo si son seguidores falsos). A mí, sinceramente, me dan más confianza las cuentas pequeñitas porque permiten una interacción que pocas veces se da cuando hay grandes números... y es que el valor de lo humano está muy por encima de cualquier cuenta con millones de seguidores que, aunque publique contenido de calidad, no interacciona con los lectores y es mucho más impersonal (;

    ¡Un besazo y feliz dominguete! <3

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    1. Me encanta lo de "desnaturalizar", no puede ser más cierto. Por eso mismo muchos influencers de repente reconocen vivir una mentira y sentirse solos y agobiados, sin confiar en nadie y sin ser ellos mismos. Vale que si es un trabajo acaba teniendo este toque más impersonal y profesional, pero la clave del éxito debería ser poder tener tu profesionalidad y a la vez ese toque más cercano y poder vivir más las redes, ¡disfrutarlas! Gracias por compartir tus impresiones, ¡un fuertísimo abrazo!

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  9. Qué razón tienes y ojalá más gente pensara como tú. Qué te voy a decir, yo soy una de esas cuentas con "un número sospechosamente bajo de seguidores" ¿Pero qué se espera cuando uno acaba de empezar? Es lo que tiene el crecimiento orgánico, a pico y pala básicamente, compatibilizado con el resto de tareas de la vida diaria... Me alegro de que hagas esta reflexión y comparto totalmente tu punto de vista. Quiero creer que las personas que realmente estamos en la blogosfera por pasión queremos "humanizar" un poco esto, olvidarnos de los algoritmos y las cifras y volver a centrarnos en lo que siempre tuvo que ser el protagonista: el contenido y el alma de quien hay detrás. ¡Abrazo!

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    1. Exacto, cuando uno acaba de empezar lo NORMAL es ir muy poquito a poco. Crecer de golpe sí que es sospechoso, y más teniendo en cuenta que ni ciertos artistas/personajes públicos que aparecen en pantalla consiguen ciertas cifras. ¡Es desproporcionado! El contenido debería primar por encima de todo: de los números y del nombre. Gracias por compartir tus impresiones y tu cariño, ¡un abrazote!

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  10. A veces me pregunto quién "engaña" y quien es "engañado" por accidente o por querer serlo. Me explico, hoy en día ser "Instagramer" se está convirtiendo en una profesión, prácticamente. A pesar de que el término me produce escalofríos no puedo evitar pensar en todo el trabajo que hay detrás y es: mucho. Entiendo que ahora jugamos a un arma de doble filo al respecto de tener seguidores y es que somos muchos más en las redes sociales pero, a la vez, también es mucho más difícil crecer. Entiendo que haya personas cuyo contenido sea bueno, sean comunicativas y tengan carisma y potencial que les cueste crecer vete tú a saber la razón y quieren apostar por ello como "trabajo"... Pues desgraciadamente las mayor parte de las marcas no se fijan o se niegan a trabajar con personas con pocos seguidores pese a que su contenido sea bueno. Y eso también me da repelús pero entonces entiendo la compra de seguidores. Es casi una inversión más que hacemos, como zapatillas o, yo que se, un termo para el café en otros trabajos, ¿no? A fin de cuentas creo que ya tenemos ojo para ver las personas que quieren dedicarse a ello y en vez de decir: Fua, ha comprado seguidores, prefiero fijarme en su contenido y ver lo que hay. Si es penoso o no es de calidad, pues mira chica... No lo entiendo, el famoseo por el famoseo irreal pues como que no. Eso es contraproducente para las personas que de verdad se lo trabajan... Pero parándome a pensarlo es una herramienta más, como lo son las cámaras fotográficas para los fotógrafos o las tabletas gráficas para los ilustradores. Anda que no he conocido personas que por comprarse una super cámara van de fotógrafos fuckers y i'm the best y tu dices... PUES OK. Y esa gente vende su trabajo y desmerece el de otros. Así que supongo que el tema de la compra de seguidores es eso, una herramienta para algunas personas, un modo de crecerse y subirse a la parra para otros... Porque otra cosa que no entiendo es la motivación que tienes cuando esa gente son fantasmas y no interactúan contigo. Como ya he dicho, si es por trabajo... Lo entiendo. Si es por otra cosa, pues no.

    Y que sepas que me ha parecido muy muy interesante tu reflexión presiosa.
    ¡Un abrazo grande!

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    1. Sí, yo también entiendo perfectamente la parte "herramienta" (y como hay algunos que como bien dices, por mucha cámara no son fotógrafos etc etc). Lo triste de esto es que se invierta en falsear el número porque se fijan en eso, EL NÚMERO. ¡Ni siquiera se fijan en el feedback! Los pocos comentarios, pocos likes o poco... no sé, "comunidad". Qué triste que se invierta antes en exagerar ese número para 1. Atraer a que los que pasan por tu cuentan quieran quedarse 2. Que se fijen en ti las marcas. Gracias por mostrar tus impresiones cuqui, ¡besitos!

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